Vale la pena volver sobre el tema
de las "simbologías" en la arquitectura de Ginesi, representadas en el Cementerio
del Este y profundizar más sobre sus
“posibles referencias masónicas”*, y aunque sobre la hipotética relación de
Ginesi con la masonería nadie puede tener la certeza ni a favor ni en contra ,
el tema sí que reclama mejor desarrollo.
Como ya hemos repetido en este blog, el arquitecto Antonio Ginesi (1790 - 1824), vice-cónsul del gran Ducado de Toscana fue el encargado en 1818 de construir el Cementerio del Este, sobre el mismo terreno que había ocupado el anterior,destruido por las tropas napoleónicas y lo hace inspirado en un cementerio como el de Livorno.
Siguiendo un estilo neoclásico,
Ginesi tiene el atrevimiento de romper el canon académico en una obra
sufragada por la Iglesia, al añadir elementos esotéricos del Antiguo Egipto. Y
digo atrevimiento pues al joven arquitecto le llovieron las críticas desde los
más diversos ámbitos. Muy de joven Ginesi viaja por Grecia y Egipto
estudiando su arquitectura lo que le dota del talento para escribir con sólo 23
años su “Nuovo corso d’architettura civile… “(Florencia, 1813).

En 1814 parece que ya se estableció en Barcelona, pues otras fuentes dan la fecha
de 1815. Son tiempos en los que Fernando VII restaura el absolutismo, persigue a liberales y constitucionalistas, restableciendo la temida Inquisición.
Sólo empezar el 1815 se
promulga un edicto que prohibía y condenaba a la masonería. Ante esta
situación de persecución prácticamente desapareció toda actividad de las
logias y a título individual sus simpatizantes guardaban total discreción de
sus simpatías. En 1818, Antonio Ginesi que se encontraba en Barcelona como
vice-cónsul de la Toscana es encargado por el Obispo Sitjar de construir el
nuevo cementerio en detrimento de otros arquitectos más afamados como Antoni
Celles, con quien Ginesi tendrá una larga y agria polémica en las páginas del
Diario de Barcelona.

Ginesi
construye dos pirámides en la fachada a pocos metros y a ambos lados de la
entrada principal. Pero no son estructurales sino un adorno plano que las
sugiere, de hecho son triángulos equiláteros, un símbolo esotérico para la
masonería pero también para el Antiguo Egipto y el cristianismo. En su interior
ese ojo (el que todo lo ve) que según una lectura más académica “no es más que
un vano para iluminar el interior, idénticos a los que pueden verse en
infinidad de diseños de la época”. Pero aquí su funcionabilidad sería más bien
estética pues está cubierto en su interior.
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A principios del siglo XIX con la campaña napoleónica de Egipto, se puso de moda la antigua simbología de aquel país y fueron bastantes los arquitectos que incluyeron a la pirámide como elemento en sus proyectos funerarios. |
Otros
símbolos aparecen en la capilla situada en la otra parte del cementerio que
Ginesi acabó, en su fachada rematada por un doble frontón. Se trata del
“Uroboros”, la serpiente que se muerde la cola, símbolo egipcio de la
eternidad. Un símbolo que Cagliostro, alto masón, adoptó como símbolo secreto y
que Ginesi según un dibujo repetía originalmente en su proyecto de la fachada
de la entrada principal. También por encima, el triángulo isósceles con los haces de luz
resplandecientes, aunque en la reconstrucción parece que se dejaron el ojo.
Todos ellos, símbolos
compartidos por “creencias paganas o religiosas”, que hacen imposible llegar a una conclusión
definitiva.
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Fachada de la Capilla del Cementerio del Este proyectada por Ginesi. |

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Símbolos también utilizados por la Masonería
Aparte de esos elementos construidos en vida de Ginesi no nos podemos hacer una idea exacta de su proyecto inicial pues su prematura muerte puso en otras manos su finalización, y es más se perdió su documentación original (!).En 1821 arriban a Barcelona un gran número de inmigrantes italianos, masas de fugitivos de las revoluciones carbonarias fracasadas del Piamonte y Nápoles. No sé si Ginesi, diplomático y hombre ilustrado tendría algún contacto con ellos.También es en este Trienio Liberal cuando la masonería reaparece con fuerza en los medios políticos y se constituyen nuevas logias, tampoco parece que el nombre de Ginesi aparezca en la historiografía que trata el asunto. Pero Ginesi era un hombre discreto, del que el Diario Constitucional de Barcelona a propósito de las alabanzas a su capilla comentaba: “ha querido esconder sus
talentos hasta sus más íntimos amigos, y se ha sepultado en el olvido hasta cuasi el presente día, después de haber sido pocos años atrás la admiración de Italia.”


Parte trasera de la Capilla con su peristilo y el característico suelo "a cuadros".
Escasas fueron las obras de Ginesi, se tiene noticias de un palacete situado detrás de la Iglesia de Santa Mónica, desaparecido hace años, y de que
también fue el artífice del Templo a la Libertad**, del Pla de Palau, inaugurado
a finales del Trienio Liberal, con una función pedagógica y simbólica de exaltación del liberalismo a través de los nuevos mártires, básicamente militares muertos o sacrificados en su batalla contra el despotismo. El Templo, situado en el centro de la plaza de la Constitución sería arrasado al poco con
la entrada de los Cien Mil Hijos de San Luís que restablecerían el poder
absoluto de Fernando VII.También
sería ya en 1823 cuando Ginesi tiene que abandonar aquella discreción de la que
hablaba aquel periódico para desde otro, el Diario de Barcelona, defenderse de
los ataques furibundos de Antonio Celles, máximo exponente de la arquitectura
académica. Ante las acusaciones de cismático, de mal gusto y de mestizo
egipcio-greco-romano, Ginesi se defiende y aboga por lo ecléctico: "vivimos felices días en que las naciones son mutuamente discípulas y maestras,
y atentas sólo al grande objeto de la ilustración universal, parece que
intentan borrar los límites con los que la casualidad las dividió” y por
momentos en su discurso aparece ese espíritu que nos hace “imaginar” hipótesis,
aunque de hecho las ideas mismas, como aquellos países de los que recogió
inspiración Ginesi, ya son vasos comunicantes y más cuando
coinciden en el tiempo.
Ginesi murió en 1824, a la edad de 33 años, siendo enterrado en el mismo Cementerio del Este***.
* Xavi Casinos en su obra
"Passejades per la Barcelona maçònica" nos dice que: "En la
fachada principal del cementerio del Poblenou encontramos uno de los símbolos de
inspiración egipcia más vinculados con la masonería: dos formas piramidales a
ambos lados de la entrada con unas oberturas en forma de ojo cerca del vértice
superior. Es el ojo que todo lo ve -en términos masónicos- sobre la pirámide,
una representación que se puede encontrar en las logias...", no sin
antes "puntualizar que no hay ninguna constancia documental
de que Ginesi fuese masón" y añadir que: "Uno de los primeros en
adaptar la simbología egipcia a la masonería fue Giuseppe Bálsamo, más
conocido como Cagliostro. Aventurero y charlatán, el italiano se
instaló en Barcelona en 1768 protegido por el capitán general, el
conde de Ricla. En su estancia en la capital de Cataluña
residió en el entonces famoso Hostal del Sol, en la calle del
barrio de Ribera que hoy lleva este nombre. Durante el tiempo que
permaneció en Barcelona fundó algunas logias de las que no ha quedado
constancia documental."
** “En
la Plaça de Palau se construye un Templo de la Libertad, algo muy en la lógica
republicana. Al parecer estaba decorada con motivos masónicos” (“Barcelona
rebelde: guía histórica de una ciudad”, Guillem Martínez, pág.163)
***Por las fuentes no se llega a una conclusión
sobre donde en concreto fue enterrado o acabó siendo sepultado Ginesi. Si bien
quizás sea cierto lo que se dice en el libro “Un passeig pel Cementiri de
Poblenou” ,de que sus restos ocuparon un lugar en la capilla, otros lo sitúan
en uno de esos nichos igualitarios.
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